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CUERPO DE INVESTIGACIONES CIENTIFICAS PENALES Y CRIMINALISTICAS
   
INSTITUTO UNIVERSITARIO DE POLICIA CIENTIFICA
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CUERPO DE INVESTIGACIONES CIENTIFICAS PENALES Y CRIMINALISTICAS
REQUISITOS
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El Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalisticas es, y siempre ha sido, el organismo de Investigación Criminal por excelencia en Venezuela, siendo reconocida internacionalmente por su capacidad de respuesta a los más altos retos investigativos, tomando como herramientas principales: su formación académica, experiencia y capacidad deductiva.
El Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas cuenta con una Brigada de Acciones Especiales que se equipara con los mejores grupos comandos policiales del mundo, donde la eficiencia, la eficacia, la rapidez y la disciplina son como el aire que respiran.
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BRIGADA DE RESPUESTA INMEDIATA
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La Brigada de Respuesta Inmediata (B.R.I.), anteriormente llamada Unidad de Respuesta Inmediata (U.R.I.)(como muchos la identifican todavía), es una Brigada Élite de funcionarios altamente capacitados para brindar apoyo a funcionarios en situaciones de alto riesgo, así como auxiliar a terceros como víctimas en hechos delictivos. Estos funcionarios son entrenados por la Brigada de Acciones Especiales para que actúen como primera fuerza de choque, donde por su excelente entrenamiento y necesarios equipos, sus actuaciones concluyen satisfactoriamente, tanto para funcionarios como para la colectividad.
Antecedentes Históricos del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalìsticas:
El Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, que en principio recibió el nombre de Cuerpo Técnico de Policía Judicial, tiene su génesis en la antiquísima Dirección General de Policía mejor conocida como DIGEPOL, la cual se transforma después del golpe de estado del año 1.952 en la temida Seguridad Nacional. Para el 23 de enero de 1.958, el pueblo venezolano cansado de la situación político-social que vivía para la época y con la ayuda de una rebelión militar derrocan al General Marcos Pérez Jiménez, al igual que al renombrado Pedro Estrada, quien para entonces se desempeñaba como Director de la Seguridad Nacional.

Sin un órgano de investigación penal como tal y ante la inminente e impostergable creación de uno adaptado a las exigencias del nuevo escenario político y social del país, en el umbral de la democracia, en aras de crear una Institución fincada en el propósito de la justicia, bajo la premisa rectora de organizar un Cuerpo de investigación penal poderoso, no en la irracionalidad y arbitrariedad frente a los derechos fundamentales del ciudadano, pero si más eficiente en la concepción de una Policía Técnica Judicial, atenta al nuevo cambio del orden del país y hacia la eficacia normativa de la ley.

Con base a las consideraciones anteriores, se establece entonces la creación de una nueva policía que sustituya funcional y operativamente a la Seguridad Nacional y de hecho, constituída la Junta Provisional de Gobierno, presidida por el Contra Almirante Wolfang Larrazabal Ugueto, encomienda al entonces Ministro de Justicia Rene de Sola y al profesional del Derecho, doctor Rodolfo Plaza Márquez para la aludida creación. Y es entonces, bajo la tutela del Decreto Presidencial número 48 que se crea el Cuerpo Técnico de Policía Judicial el cual dependerá orgánicamente del Ministerio de Justicia y tendrá jurisdicción nacional.

Este ente gubernamental, se define como un órgano auxiliar del Poder Judicial, cumpliendo con las funciones que el Código de Enjuiciamiento Criminal le atribuía y en el desarrollo de sus obligaciones estaría subordinada a los jueces de instrucción. Dicha policía funcionaría por medio de una Dirección con sede procesal en la capital de la República y delegaciones que se instalaran en las ciudades del interior de la Nación. En este orden de ideas, se crean Módulos y Seccionales a lo ancho y largo del país, así como Dependencias Especiales en la ciudad de Caracas, al igual que laboratorios de análisis y otras muestras.

La Organización interna de la novísima Institución seguiría un orden lógico y a la vez sencillo, vale decir entonces que contará con las Dependencias de Medicina Legal, Dactiloscopia, Fotografía, Caligrafía, Balística y las Áreas de Investigación en materia de delitos contra las personas, la propiedad y el tráfico de estupefacientes y sustancias psicotrópicas. A medida que avanza en el tiempo, el Cuerpo Técnico de Policía Judicial, el cual era mejor conocido como CTPJ o PTJ, fue consolidándose como un Cuerpo élite de investigación penal tanto a nivel nacional como internacionalmente, con prestigio y suficiente credibilidad en su eficiencia.

Con el correr de los años, el Cuerpo continuó en su camino a la excelencia, profesionalizando aún más a su talento y personal humano, creando nuevas áreas, apoyadas en el conocimiento científico, para ir yendo a la par con la modernización y evolución delictiva. En este sentido, se forman las Brigadas contra la Delincuencia Organizada, Delitos contra las Buenas Costumbres y el Buen Orden de las Familias, Legitimación de Capitales, referida a la capitalización producto del narcotráfico o el llamado narcolavado de dinero, así como también se amplían las dependencias tanto administrativas como netamente operativas.

Como toda Organización, debió precisar normas, reglamentos y disposiciones de carácter disciplinario que, precisamente regulara la conducta de sus integrantes, dentro y fuera de la Institución, premiando las conductas encomiables así como también castigando a los contraventores de las reglas previamente establecidas con apego a la ley que sólo buscan controlar de forma pacífica la buena marcha, el orden, la disciplina y la ética de los funcionarios. Es así como en Julio de 1.965, entra en plena vigencia el Reglamento de Régimen Disciplinario, instrumento jurídico que, como se indicó anteriormente, sentó las bases para el desempeño funcional controlado.

El citado instrumento jurídico vino rigiendo desde sus inicios, dando claras evidencias de su buena pro; pero a medida que el sistema procesal cambió así lo hizo también el Reglamento, que en muchos casos fue señalado de inoperante, anticonstitucional, violatorio e inactivo, por lo que se precisa con urgencia un cambio en el paradigma, no sólo en lo sustantivo, sino que la ley penal adjetiva metamorfosee y así se convierta en una verdadera pieza blindada que coadyude de forma definitiva al cambio en el ámbito y universo disciplinario, ya que era una exigencia casi inmediata.

Siguiendo las ideas arriba mencionadas para el 1º de julio de 1.999, el país estrena nueva forma procesal penal para enjuiciar, pues entra en vigencia, de manera parcial, el Código Orgánico Procesal Penal, que dentro de sus avances de los procedimientos, sugiere un proceso expedito, oral, público y contradictorio en contraposición al sistema antiguo conocido como inquisitivo y el cual se caracterizaba por un proceso lento, escrito, sumario y lesivo al principio de la presunción de inocencia. Es aquí donde, la hasta entonces Policía Técnica Judicial, pasa a denominarse Dirección Nacional de Investigaciones Penales como exigencia AD HOC para el cambio IN SITU.

En este orden de ideas, la nueva estructura organizativa de la Policía de Investigaciones Penales, dependerá administrativamente del Ministerio del Interior y Justicia y funcionalmente del Ministerio Público, que pasa a ser el rector de la investigación criminal. Esta nueva faceta en el que hacer policial, el Cuerpo Policial debe entonces prepararse para adoptar las exigencias impresas por ende en una nueva dimensión de su rol hasta ahora desconocido, ya que pasa abruptamente de un proceso lento y tedioso, a uno innovador, de vanguardia, ajustado precisamente a las pautas mundiales que sobre procesos penales existía, que desde nuestra perspectiva parecía imposible llevar a cabo, un feliz término.

Ya para el año 2001 se analiza la idea de crear una nueva estructura en el concepto de la Seguridad Ciudadana, dentro del marco constitucional vigente, que se adapte precisamente a lo concebido por el legislador que fue plasmado en el texto constitucional, al hablar entonces la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela en su norma Nº 332 de crear ... “ 2º un Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalìsticas...” por lo cual el Cuerpo que para la fecha se adaptaba mejor a esta disposición era la Dirección Nacional de Investigaciones Penales, asumió de ipsofacto esta determinación y nace así el C.I.C.P.C.

Con la nueva estructura que nace, igualmente surge una nueva norma y la finalidad de crear una ley que regule la organización, funcionamiento y competencia del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas, no tiene otro espíritu, propósito y razón de saber examinar tantos los rastros y las materialidades que han sido advertidos y que son susceptibles de verificación penal, para así comprobar científicamente el delito, apoyados en las ciencias del saber, técnicas y procedimientos esenciales para nutrir un compendio de actuaciones y así satisfacer la esfera punitiva referida a la justicia.


De la misma manera, los miembros del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalìsticas tienen como valores el respeto, la honestidad, honradez, ética, moral, disciplina, imparcialidad, el decoro y la transparencia en sus actuaciones. Para ser miembro de este Cuerpo de Investigaciones se debe: ser mayor de edad, de conducta intachable, no ejercer cargos políticos, ni proselitismo político, no ejercer o cometer actos que desmejoren su personalidad y el decoro social, para así consolidar su misión resumida en la garantía en la eficiencia de la investigación criminal.
 
Creación, diseño y publicación por el T.S.U Inspector Jose Felipe Yovera